11 feb. 2009

Unirme



Durante los ultimos años he descubierto varios mundos en mí. En estos mundos habitan varias Doras con las que trato de convivir. Sospecho que siempre han estado ahí solo que ultimamente algunas han crecido mas rapido que otras. Se parecen bastante pero a veces me piden cosas que no les puedo dar, algunas son tan rebeldes que hasta quieren todo lo contrario que las otras. Y yo no puedo hacerles caso a todas. Creo que mientras mas Doras estén ahí, mas dificil será decidir por ellas. Quisiera hacerlas felices a todas y hasta ahora niego que no sea posible. Pretendo de hacer todo lo posible pero al final siento que nada hago bien. Porque no me riendo? Si estoy acá, no puedo estar allá. Es lógico. Pero yo lo siguo intentando. Y así no estoy bien en ninguna parte.

A veces me olvido y los mundos dentro de mí aparecen cuando menos lo espero. Como una vez en el hospital de Praga al despertarme de la narcosis me salió el castellano. Y hoy me soñé caminando por un malecón inexistente de Barranco con una tabla bajo la mano y unos chicos gritando: „Está cruda, mirala...“ (refiriendose al color de mi piel). Así recuerdo la frase, en castellano, pero no tengo idea si alguna vez escuché esa expresión, si se usa o me la inventé.

No soy ninguna aventurera. No viajo por viajar. No me gusta cambiar de lugar diario. Quiero dormir siempre en la misma cama. Soy alguien que donde esté busca su hogar? Acaso yo no lo tengo? El hogar que nos lo llevamos adentro? O es que simplemnete me entraño de los lugares y las personas y me cuesta alejarme? Pero si solo me pasa con el Perú? Porque encuentro la cercanía tan lejos?

Quisiera encontrar un trabajo que conectara esos mundos dentro de mí. Que les diera sentido y a mí me enseñara hacía donde ir. No espero quedarme en un solo mundo pero que tenga el porqué quedarme entre ellos. Por parte estoy acostumbrada de jugar ese papel, crecí entre el campo y la ciudad sin pertenecer a ninguno y considerandome parte de los dos. Ser diferente, excluida pero con gran necesidad de aceptacion. No sé a donde pertenzco pero sé que tengo que hacer. Quiero conectar.

4 comentarios:

seimor dijo...

hola dora,

me parece que eso que sientes se llama desarraigo...

yo cuando me mudé a otro pais, durante meses segui soñando con cosas que ya no tenia que hacer en el peru. el subconciente se demora en asimilar la mudanza.

cuando voy de visita al peru esta latente todo ese tiempo que uno no ha compartido con su familia y sus amigos, que nos convierten un poco en recuerdos de otros tiempos; algo parecido a un fantasma, la sensacion de pertenencia se desvanece con el tiempo fuera. pero asi mismo se pueden echar raices en otro lado.

después de unos años de desarraigo (sin arraigo en mi nuevo "hogar"), creo que al final hogar es donde esta la gente que amas. al resto con el tiempo te adaptas.

un beso

ps. si se usa "cruda" en ese sentido.

Dora dijo...

Puede ser... no sé. Yo pienso que mis raíces son firmes, sé que mi hogar es aquí, donde mi familia y mis seres queridos como bien dices. Yo cuando estoy en Perú no extraño mi país, claro que me gustaría poder ir a ver mis padres el fin de semana, pero en general estoy bien, porque sé que voy a volver. Pero estando en Praga me pasa lo contrario con el Perú, lo extraño, creo, por no saber si y cuando volveré.
Mas bien es el miedo del desarraigo y por ese miedo nunca he hecho la decision mudarme a Peru. El miedo de lo facil que se me hace echar los raíces allá... que de hecho ya me pasó.
Al fin trato de entender porque me pasa, que significa eso para mi y mi futuro. Gracias por leer.
Un beso.

Anónimo dijo...

Muy interesantes tus reflexiones. Ojalá algún día pudiera conversar contigo. De repente tomar un café en la Universidad Católica donde enseño. También tengo un blog que se llama http://gonzaloportocarrero.blogsome.com
mi correo es gportoc@pucp.edu.pe
entonces mis saludos cordiales

Gonzalo

Dora dijo...

Gonzalo, yo tambien espero que podamos vernos en Lima. Gracias por leer!